Estos Cordon Bleu de Eroski tenían mucho mejor pinta que los San Jacobos de toda la vida, uno de las jodidas piedras angulares de mi alimentación, lamentablemente. Los San Jacobos de Mercadona son los mejores y se merecen ser Pecado capital. Pronto lo serán.
Pero ví un día en un jodido 3×2 estos Cordon Bleu y dije… ¡para mí!. Pensé que me llevaba un manjar tremendo.
Pero nada más lejos de la realidad. Madre santa. Eso es todo rebozado, asqueroso, me tiro media hora quitándole el empanado y cuando llego al jamón ya está frío.
Cada vez que abro el congelador y os veo, me entra de todo, chatos. Este es uno de los muchos casos en los que la foto de la caja difieren totalmente con el producto final…
Estoy cenando lo que me sobró ayer de unos filetes de pavo que me hice, encebollados, con vino de Chiclana y laurel. Pocas recetas más sé, la verdad. Cuando me aburro de hacerlos así les echo arroz, y cuando me vuelvo a aburrir, dejo de echarles arroz.
Me acompaña un vaso de vino, Marqués de Murrieta, que la verdad, me encanta.
De fondo Angels Barceló y su Hora 25. (Te echo de menos, Carlos). He ido al supermercado y tengo todas las bolsas por el salón. Que qué he comprado?. Lo típico. Compro generalmente en el Eroski, me he acostumbrado, y al final me hecho fanático de su pan bimbo (triste pero cierto), a sus melocotones en almibar y varias cositas más. De todas formas suelo ir a Mercadona a comprar los yogures (mmmm), los biofrutas (mmmm) y varias pamplinas más.
Teniendo en cuenta que hoy es lunes y que estás leyendo nada más que tonterías voy a ir resumiendo que tendrás cosas mejores que hacer.
A partir de ahora he decidido ser mejor. Sí, mejor. Como cuando compras algo en el supermercado y pone en la etiqueta “receta mejorada”, y tú miras el precio a ver si es que te la quieran clavar, pues igual. Quiero ser mejor, no creo que sea malo, no?.
He puesto mi jodido plan en marcha esta tarde. He decidido pararme en todos los pasos de cebra (donde haya gente, claro, no soy tan anormal). Es increíble como la gente sonríe y te saluda. Ja!. En una jodida sociedad como la que tenemos agradecemos un derecho fundamental como es que te dejen cruzar la calle. Manda huevos. En fin.
Voy a ir rápido que el Marqués de Murrieta no veáis como se las gasta. Esto no es como el Negrita, para aquellos que bebéis ron, que seguro que os bebéis tres botellas y parece que os habéis bebido un Aquarius. Este vino es serio.
Pamplinas aparte. Acto seguido, para seguir con el buen rollo he entrado en la farmacia, me habían hecho un mandado. Y como he visto a la farmaceútica agobiada le he dicho “tranquila, que no tengo prisa y te veo más agobiada que a Harry”. Y ella ¡ha sonreído!. Genial, ya van dos. Además, yo sí tenía prisa, qué coño, tenía que comprar botellas de butano e ir al supermercado. Pero bueno. Parece que ha sido mágico, ha sido decirle que no tenía prisa para que dejara de hacer lo que andaba haciendo y atenderme. Como somos los seres humanos.
Se me están enfriando los filetes de pavo por vuestra culpa, chatos.
Sigo. Luego en el supermercado he seguido la misma táctica. Me he dicho Pablo.. esto hay que rematarlo bien. He sido amable con la cajera y me ha ayudado a meter las cosas en las bolsas (soy muy lento para eso, lo sé). Además me ha dicho “de esto si coges una más, te sale gratis, está en 3×2″. Me ha hecho feliz. Un pequeño detalle pero he entrado de nuevo al supemercado feliz a por mis cañas de crema, me llevo 3 y pago 2. Ole. Más colesterol. Que no falte de ná.
Total, que he llegado a casa, con el butano, con la compra, con el lunes encima, y me he visto al rey de la casa esperándome. El que nunca me falla. El que siempre viene con los limones a esperarme porque se cree que siempre tengo ganas de jugar. Y me he dicho ¿qué coño?. ¿Que quieres jugar con los limones?. Le he cogido uno del limonero y me ha puesto la camisa que llevaba linda. Pero lo he visto feliz. Luego le he dicho “Tío, te voy a poner una de esas latitas que tanto te gustan”. Parece que me entiende porque se ha puesto loco de contento.
Y ahí está, devorándola. Se ha comido hasta el papel de la lata. Le he hecho feliz.
Ahora sigue sonando Ángels Barceló, con el vino tengo un sueño que seguramente deje la bandeja con los platos aquí en este cuarto y me meta en la cama. Cama que por cierto nunca hago, y creo que hasta me dejé la persiana bajada. Un desastre.
Memorias de un Náufrago es el blog personal de este que escribe, Pablo Garcés (San Fernando, 1981). Me gustaría resumirte en pocas líneas de qué va esto, pero es bastante complicado. Es imprevisible. Sean bienvenidos. Leer más...
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Axv: Ahora soy yo el que te pide que me leas al completo. ¿Tú te enteras de algo? No...
Uno qualquiera: No entiendo esto de “trabajador de programas gratuitos en tres...
Quejío: Ejem, ejem pídalo usted para reyes! A ver si cae ;-p (Para los próximos,...
chemabcn: siiiippppp!!! tengamos la fiesta en paz eh!!!!! ademas segun radio marca...