gran hermano 12No sé lo que quiero pero sí lo que no quiero“. Eso a veces lo dicen las personas indecisas… o lo que tienen las cosas muy claras. Yo en este caso si bien no tengo ningún favorito, ningún concursante que me caiga especialmente bien en Gran Hermano 12, sí tengo claro quién no quiero que gane porque representa unos valores totalmente opuestos a los que yo tengo. Esas tres personas son El Feroz, Óscar, y Yago. Cada uno por sus motivos, que les explico gustosamente.

El Feroz. Siempre parece estar mosqueado, y con una actitud desafiante y chula. Posiblemente no sepa más de tres capitales europeas, a él sólo le importa escuchar que el digan “Qué fuerte estás” o “¿Cuántas horas de gimnasio hace al día?”. Está encantado de haberse conocido y en la gala de hoy se ha podido ver como cuando las cosas no salen mínimamente como él quiere… se enfada y tiene una actitud lamentable.

Óscar. Otro que está encantado de haberse conocido y muy enamorado de sí mismo. Se definió el primer día como alguien que no tiene ningún pelo de cuello para abajo. Yo utilizaría mi presentación en Gran Hermano para algo bien diferente a esa mierda. También se machaca en el gimnasio, es de esos que corre y corre en los gimnasios… para no ir a ninguna parte.

Yago. Es de esos calladitos que disfruta riéndose de los demás con alguien parecido a él. Otro enamorado de sí mismo, que quizás ha inventado la rueda, el fuego o la penicilina. Dijo que se había acostado con más de mil mujeres. Yo digo que seguramente todas tengan la capacidad intelectual de Yola Berrocal, una de sus novias.

Si me preguntas cuál de los tres me da más asco, no podría decírtelo. Posiblemente echaría primero a El Feroz, por decir que no va a salir y que tiene mucha gente que le apoya.

Ah, y la rubia de Cádiz no me gusta nada, a ver si os pensáis que porque sea de mi tierra voy a perdonarle todo. Da la imagen de mujer fácil, caliente y superficial, con unas tetas de las que saldría huyendo. Rubén, su novio, que es de mi San Fernando, parece un tío muy normal, no entiendo cómo puede haberse enamorado de alguien así.