video Tito, un gato que nunca para

Tito duerme mucho. Tito come mucho. Tito juega mucho. Poco a poco comienzo a entender porqué Joaquín Sabina tiene la casa llena de gatos y porqué varios de los amigos que más quiero tienen gatos en sus casas. Lo más fascinante es cómo te demuestran su cariño cuando y como ellos quieren, no cuando tu se lo pides. Es increíble como a Valdano, mi perro, lo puedo simplemente llamar, que ya se sienta al lado mío dándome besos y queriendo jugar. Tito es radicalmente diferente, pero es tan personaje como lo que ves en el video. De momento con 40 grados en el jardín se sigue viviendo dentro, y quién sabe, si se sigue portando bien…