aznar, peineta, dedo Forges retrata de la manera que vemos el lamentable gesto que tuvo ayer José María Anzar, Ansar en la intimidad, con un grupo de estudiantes que le gritaron una verdad verdadera a que piensan muchos españoles. Es un criminal de guerra.

La política es un terreno sobre el que últimamente prefiero no pisar, pero sobre el que tengo las ideas muy claras, y Anzar siempre me ha parecido un déspota que piensa que somos tontos, como ya demostró intentando mentirnos en los días posteriores al 11 de marzo. Aznar, desde mi punto de vista, ha sido un mal presidente para España, alguien que intentó colocarnos entre las grandes potencias mundiales y lo hizo apuntándonos a una invasión ilegal, aliándose con el presidente posiblemente más odiado de toda la historia de democracia… George Bush. Aznar parece enfadado con el mundo, estoy profundamente convencido que se cree mejor que los demás, que nunca ha cometido ni un sólo error y que los equivocados somos los que nos atrevemos a dudar de su política.

No es la primera salida de tono que tiene en los últimos años, y estoy convencido de que no será la última. Sus apariciones no ayudan al sustituto que eligió a dedo, Mariano Rajoy. Aún así sigue teniendo sus fans… ayer mientras algunos le increpaban otros gritaban Arriba España. Que viva, que viva… pero sin éste personaje gris que me trae muy malos recuerdos.