andres montesPincho de merluza. ET. Míster Catering. Wilma, ábreme la puerta. Abre los ojos. Gepetto Brothers. Cruela de vil. El ordenador, La informática a su servicio…, la medalla del amor, hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana . Lentejita. Muñequita linda. Todos los jugones sonríen igual. Se dejaba llevar. Onésimo. Sospechosos Habituales. Paseando a Miss Daisy. Tambores de guerra. ¿Por qué eres tan bueno?. Espartaco. Oh lala.. Don Alejandro. El equipo yeye, el de la tortilla de patatas y el tocata de pilas. Ratatatatata. Egoista. Tambores de guerra. Raza blanca, tirador. Chocolate blanco. Carpanta. Jugón. ¿Adivinas quién viene esta noche?

Robocop. El aplicado, el aseado, el obediente. Alitas de pollo. Amarrategui blues. Artículo 34. El Rascacielos más alto de la ciudad. Etiqueta negra. Aerolíneas Jordan. Churros de Bonilla. ¿Qué tienen las alcachofas de Sant Boi? Reloj no marques las horas. El reflexivo. Ayer tuve un sueño… Robin Hood. Al Salir de Clase. In the ghetto. In the Navy. Cicuta mix. Voy buscando a Lupita voy camino de México. Vittorio Gassman. El Club de Gourmet. Sector Albañilería, fontanería y electricidad 24 horas. Alcatraz. Estopa mix.

Aterrizando en el aeropuerto de Andrés Montes, genio y figura… la vida puede ser maravillosa. Andrés Montes, el que nos deleitaba con esto y mucho más. Andrés Montes, alguien al que vamos a echar mucho de menos por hacer especial cada segundo de un evento que él cubría. Dice su amigo Antoni Daimiel, con el que ha firmado unas memorables retransmisiones de NBA, que le gustaría cenar con él y escuchar qué diría al ver la reacción de la gente ante su fallecimiento. Comenta que él siempre pensó que sus detractores ganaban por goleada a sus seguidores. Afortunadamente hemos ganado los buenos y siempre le pondremos en el lugar que se merece. Cuando seamos mayores todos querremos ser como tú, Andrés… mientras tanto lo seguiremos intentando. Hasta siempre crack.

Pablo Garcés
La Voz de Cádiz

Cada miércoles escribo una columna de opinión en el diario La Voz de Cádiz, del grupo Vocento. No os lo había contado aunque hace ya algo más de un año que viene siendo así. En esta ocasión le dedico esas 317 palabras a Andrés Montes porque me cuesta creer que no voy a volver a escucharlo. Los rumores sobre un posible suicidio empañan estos días en los que bate récords de pésames en la red. A nadie dejaba indiferente, hace falta gente como él. Hasta siempre crack.