ipone 3.0 Creo que si llevas tiempo leyendo este blog sabes que no me gustan nada los productos de Apple, que jamás he tenido uno y que es muy difícil que jamás me compre uno. En cambio veo que muchos compañeros de la blogosfera están que no cagan con sus MacBook o como se llame y con sus iPhones… y esos rollos patateros, desde mi punto de vista. También es cierto que el arroz con leche me daba asco hace un par de años cuando aún no lo había probado.. y tras probarlo lo comería a todas horas, pero a día de hoy no sé qué puede ofrecerme un Apple que no pueda ofrecerme éste Sony VAIO con el que estoy trabajando o mi sobremesa, o mi Nokia 5800. Es todo por la manzanita, por parecer cool? Con todos mis respetos, que conste.

En esto que va a salir el iPhone 3.0, me he enterado hace unos días, porque he visto que Movistar está cambiando el precio del iPhone 3G, ese móvil que ni tiene radio, ni bluetooth, ni Flash para navegar por internet, ni graba video, que tiene una cámara de fotos lamentable y que creo no puede enviar ni MMS. Pero aún así la gente se hace fotos con ese móvil y las cuelga en sus blogs, y hacen unas defensas tremendas… como si fuera… una panacea. Hay que reconocerles que iniciaron el camino en el mundo de los móviles táctiles, pero nada más, porque espero que hasta los fanáticos sepan reconocer… que el móvil es muy, muy, muy, muy mejorable.

¿Merecerá la pena el iPhone 3.0?. Para que desde mi punto de vista fuera digno de cara a los que no creemos en Apple, debería tener 5 megapíxels, pantalla OLED, radio FM, Adobe Flash para navegar por internet y grabación de video. En caso contrario, no entenderé que la gente se ate a contratos de 24 meses y a una locura de euros. Ni a hacer colas de esas que se vieron la última vez. Eso sí, algo debe tener, porque durante mi viaje a Nueva York, el 95% de los neoyorquinos tenía este jodido teléfono. Para ellos todos.