el pianista, peliculaHace tiempo que os quiero hablar de una película que muchos de ustedes ya habréis visto pero que yo cuando la ví por primera vez no sabía si llorar o aplaudir… o las dos cosas a la vez. Luego la he visto al menos cuatro veces más… y no me canso.

Y es que gracias a vuestros comentarios vi El Pianista, una película basada en la historia real del judío Władek Szpilman, un pianista polaco que murió el 6 de julio de 2000 y que sobrevivió al Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial.

La película, como la historia, es espeluznante. De ser una familia acomodada a vivir en el Gueto de Varsovia, a trabajar como pianista en un bar de esa jaula de judíos… y luego, siendo obrero para los nazis.

Tuvo que ver cómo su familia fue llevada al campo de concentración de Treblinka, aunque él hizo todo lo que pudo y gracias a un contacto que tenía en los sonderkommando pudo evitarlo en varias ocasiones.

La parte más impresionante de la película es su huída del gueto a la parte aria de la ciudad, donde se escondió gracias a conocidos que tenía durante dos años hasta que los rusos acabaron con la invasión nazi. Poco antes de que eso sucediera, y cuando estaba ya casi moribundo, fue sorprendido en una casa abandonada por un oficial alemán, Wilm Hosenfeld, que le perdonó la vida y le ayudó a sobrevivir llevándole comida al escondite. Szpilman, tras comentarle que era pianista, tocó la Balada Nº 1 en sol menor en un piano que había en esa casa. El resto de la historia no merece la pena que te lo destripe, pero como te he dicho, provoca lágrimas, rabia y es un crudo baño de realidad de una época que afortunadamente no viví.

El Pianista, menuda historia… y menuda película.