ivan, gran hermano 10, final, ganador, mercedes milaIván ganó ayer Gran Hermano 10 para alegría de muchos de nosotros. Me da más alegría que me toque la lotería o cenar con mis amigos, pero no dejo de reconocer que la trayectoria de Iván en esta casa no se merecía otra cosa que no fuera la victoria. Si a esto unimos que la amplia mayoria de los concursantes expulsados estaban en su contra y le hacían campaña desde fuera… su victoria tiene aún más mérito.

Ayer, en la final, todos quedaron retratados, ya que Iván salió con ganas de repartir y poner a cada uno en su sitio. Y lo hizo como siempre, con grandeza, demostrando quién miente y quién dice la verdad. Más allá de crear un mito sobre la persona de Iván, quiero sin duda destacar que la capacidad que ha tenido de sobrevivir en un ambiente terriblemente hostil ha sido sobresaliente, admirable y ejemplar. Se agarró a la casa y nosotros nos agarramos a él viendo las injusticias que cometían los Loli, Carlos H, Carlitos el soldador y compañía. Toda una pandilla basura que se tuvo que callar con una victoria justa y aplastante.

Creo que ya la semana pasada fui suficientemente claro hablando de la final de Gran Hermano 10 como para repetir lo que pienso de cada uno de ellos. Sólo me queda añadir que me he divertido este año viendo el programa: no con las tonterías de Mirenchu, Julito y Palomares (que me daban vergüenza ajena más que otra cosa), no con las locuras de Ana Toro (me daba pena más que otra cosa), no con Carlos el soldador, Gemma y Loli (ah, no , que esta gente pasaron de puntillas por el programa), y no con Carlos Hoya (impertinente como él solo)… sino con el arte que tuvieron los cuatro, Iván, Orlando, Chiqui y Liz, con la final de colegueo que han tenido y con la victoria clara y contundente de las personas que más valían dentro de esa casa.

El año que viene… espero ganar yo.