examenesA pocas horas de aterrizar en Málaga para tener mañana un largo día de exámenes (de los que ya os hablé alguna vez) me acuerdo de las noches mágicas en las que uno pensaba que podía estudiarse todo… lo que no se había estudiado antes.

Siempre he sido un estudiante de noche. Eso de dormirme un siesta europea y despertarme hecho polvo, para luego estudiar toda la noche hasta pocas horas antes del examen, donde me vuelvo a dormir un rato más. Seguramente no es el método recomendado por los puristas… pero a los puristas que les den.

Ánimo a los que también andan ahora liado con sus jodidos exámenes.