luis garcia monteroQué menos que esta noche, antes de acostarme, saque el tiempo de donde no lo tengo para escribirle algo al que tantas cosas ha escrito. A Don Luis García Montero.

Siempre digo que no leo. Y es cierto. Leo periódicos. Leo algunos blogs, aunque se pueden contar con los dedos de una mano y me sobran dedos. Soy así y no creo que vaya a cambiar. Como tampoco va a cambiar que mi poeta preferido sea Luis García Montero, el único que me hace devorar y devorar libros, que hace que se me pongan los vellos de punta. El único, en definitiva.

He tenido el gustazo de estar con él cuatro o cinco veces, tanto en Rota como en Cádiz, y le he podido decir todo esto que ahora escribo. Se ha dedicado, como Joaquín Sabina, a poner por escrito todo aquello que he sentido alguna vez. Hace magia con las palabras. Eso para mí no tiene precio. Sus poemas son ramas a las que agarrarte cuando caes por un precipicio.

Pero hoy estoy jodido. Hoy tras leer el artículo de El País creo que la Universidad de Granada y la Universidad en general se queda más huérfana que nunca. Luis García Montero para la Universidad es un lujo del que no puede desprenderse… pero los acontecimientos se han precipitado, y el genio de Granada pasa a la excedencia.

Todos los que adoramos tu trabajo, maestro, estamos contigo. Quizás esto sirva para que tengas más tiempo libre y regalarnos libros de poemas aún más espléndidos de los que ya has escrito. Si es que se puede.

Con cariño y con sueño se despide uno de los que más te quiere.