noche cristales rotos

Hoy se cumplen 70 años de uno de los episodios más crueles de la Alemania nazi.

La Noche de los cristales rotos (Kristallnacht) es el nombre por el que se conoce un violento linchamiento masivo que tuvo lugar en Alemania, durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, cuando se llevó a cabo una agresión organizada contra los miembros de la comunidad judía y se destruyeron sus propiedades. Ese apelativo hace referencia a los cristales destrozados como consecuencia de una noche de violencia salvaje promovida por los nazis.

Fueron unas horas de salvajismo sin precedentes: fallecieron 100 judíos, hubo centenares de heridos y más de 30.000 fueron arrestados y enviados a campos de concentración. Se les liberó tres meses después, pero más de mil ya habían sido asesinados. La noche del 9 al 10 de noviembre es recordada no sólo por las muertes o arrestos sino también por la destrucción, en muchas ocasiones por medio de incendios, de miles de tiendas, negocios y sinagogas. Después de este cruel acto, se obligó a los judíos de Alemania (a los que la ley prohibía reclamar indemnizaciones de sus seguros) a pagar una multa de mil millones de marcos por los daños producidos. Esta medida fue promulgada por medio de un decreto el 12 de noviembre, y el 15 de ese mes se prohibió oficialmente a quince niños judíos la asistencia a las escuelas alemanas. Inmediatamente se produjo la huida de una gran parte de la comunidad judía que todavía habitaba los territorios gobernados por Hitler. Si se analizan estos hechos desde la perspectiva actual, resulta evidente que la Noche de los cristales rotos marcó el comienzo del Holocausto, es decir, de la política de exterminio de la raza judía en Europa emprendida por el III Reich.

Que descansen en paz todos los que tuvieron la mala suerte de ser maltratados por una pandilla de enfermos.