menta poleo

Os tengo que confesar mi último vicio. El menta poleo. Las infusiones de menta poleo.

No es que abuse, no es que me tome tres al día… pero una cada dos días sí me estoy tomando.

Hace unas semanas, tras cometer algún exceso con la comida (mis excesos son excesos de verdad, como comerme dos platos de lentejas, siete filetes con patatas, dos yogures y un biofrutas.. cosas así), iba a tirar del socorrido Almax.. pero alguien me soltó… “¿Ya vas a tomarte otro almax?”. Ese comentario me hundió. Me ví jodido por mi exceso de comida recurriendo a una medicina que para mí era buena y no nociva.

Agarré el prospecto y leí algunas cosas que no me gustaron. Hablaban mucho de aluminio, de no se qué, de no se cuántos… total, que ya no sabía si estaba más rallado por la comida o por todos los almax que me había tomado en mi vida. Madre santa, si hubo un racha en que prácticamente los desayunaba…

Un día, tras una cena destructiva… no quise recurrir al almax… y entre querer pegarme chocones con las paredes y tomármelo.. decidí una vía intermedia: di con la cajita de menta poleo que véis en la foto, me hice una infusión doble… y al poco rato estaba que me podía comer dos platos de garbanzos. Qué alegría y qué alivio.

El menta poleo aumenta la producción de jugos gastrointestinales, favoreciendo la digestión. También es eficaz en disipar la embriaguez, suavizar las resacas y aliviar los dolores de cabeza.

Pero como parece que todo tiene una pega… he leído hace poco que ni del menta poleo se puede abusar porque puede resultar muy tóxica para el hígado, riñones y cerebro. ¡Joder!. Ya me contarán los señores qué hago yo ahora. El almax descartado, el menta poleo con prudencia…

¿Qué os tomáis cuando os pasáis con las comidas o tenéis pesadez?. Menta piperita?