Auschwitz

Ver El niño con el pijama de rayas me dejó muy tocado. Tengo que reconocer que conocía la barbarie nazi por encima pero no en profundidad. Desde que vi la película me dio por empaparme de mil artículos relacionados con el Holocausto, la Solución final, el Bloque 11, los experimentos… y todo eso que me duele simplemente con escribir.

Una fase más de todo esto que os cuento fue ver ayer la película La lista de Schindler.

Terminé llorando como un niño chico pues sigo sin entender por qué cojones pasó todo eso, y asombrado por la historia del bueno de Oskar Schindler. Bien sabéis los que me leéis hace tiempo que mi sueño es vivir una temporada en Estados Unidos, principalmente en Miami, donde me gustaría ir pronto de vacaciones.

Pero todo eso ha pasado a un segundo plano. Todo eso ha pasado a un jodido segundo plano.

Quiero visitar Auschwitz. Y espero hacerlo pronto.

Visitar Auschwitz requiere una preparación previa. No se trata de visitar El Prado, ni un parque. Es un monumento al dolor, por lo que allí es lo que se sentirá. La visita a Auschwitz es algo impresionante, y su recuerdo más inmediato perdura durante días, semanas.

Es evidente que si se hacen fotografías deben de ser lo más respetuosas posibles. Auschwitz, ante todo, es un lugar de reposo más de un millón y medio de muertos. Si no nos hacemos fotos en un cementerio delante de una lápida, tampoco debiéramos de hacerlas delante de un crematorio).

Polonia-ES.com

Auschwitz era el destino final de todos los judíos que estaban en Europa. Allí exterminaron a un millón y medio. Pero no quiero levantarte el estómago, que a lo mejor visitas el blog para distraerte y esto te parece demasiado fuerte.

No sé si alguno de los presentes ha visitado este monumento al terror y puede contar algo. Yo desde luego no quiero profundizar más porque es un tema que hace demasiado daño. En paz descasen todos los que dejaron de estar entre nosotros porque a unos locos de mierda les dio la gana.