
Diluvia

Diluvia. Lleva todo el santo día lloviendo.
Anoche cuando llegaba a casa había unos relámpagos tremendos. Cuando llegué y abrí la puerta el perro se metió conmigo hasta la cocina… cuando nunca hace eso. Por qué son tan listos los perros? Seguro que sabía de sobra que iba a caer la del pulpo.
Diluvia y estoy disfrutando de la jodida lluvia.
Estos días me encantan.





Publicado el 28-09-2008 |
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Soy Pablo Garcés (San Fernando, 1981) y escribo este blog que visitas y 

Y eso, por cierto, para los que nunca han leído Cartas desde el Andamio… esa foto es de parte del jardín de mi casa, lo que veo desde el salón, hace un par de horas.
A mi también me gustan estos días, de quedarte en casita, calentito y viendo una pelicula o haciendo cualquier cosa disfrutando a tope del tiempo libre. Supongo que será porque en Andalucía la mayoría de los días son soleados. A lo mejor a la gente del norte, de Galicia, Cantabria y por ahí le gustan los días de solecito bueno. Yo no digo que no al buen tiempo, pero de vez en cuando se agradecen estos dias de lluvia.
Pues yo estoy ya hasta el gorro de agua. Llevo en la cama desde las 15:30. Ya he dormido siesta hasta cansarme, sigue lloviendo y no hay nada que ver en la tele… Y no me apetece para nada salir a coger frío y mojarme… Así que me aburro soberanamente…
precioso el jardin, ojala yo tubiese uno aqui en barna, pero eso solo se lo pueden permitir los de mas arriba de la diagonal, y yo soy del margen de abajo. Por aqui tambien ha llovido, me gusta, pero ahora me pone mas triste. Un abrazo.
Gracias jordi, aunque debería cortar el césped con más frecuencia. El trabajo con mi tio durante tanto tiempo ha dado sus frutos, y es cierto que ha quedado genial.
Yo, qué bien vives. Bájate series, mujer, y escribe.
Johny, creo que nos pasa esto con la lluvia por ser andaluces, sí, y concretamente de una zona donde apenas llueve. Si lloviera todo el tiempo, todos los días… no creo que amara tanto la lluvia.
Día de Lluvia
Esta mañana ha amanecido lloviendo y me he quedado asomado en la ventana, ensimismado con el golpeteo de las gotas en el cristal.
¡Hacía tanto que no llovía!
En el cielo las nubes lo cubren todo por completo; en la calle los primeros charcos empiezan a cubrir el suelo y la gente se esconde debajo de sus paraguas.
Y de repente, empiezo a notar como mi lengua se reseca, cada vez más áspera y acartonada.
Una sed terrible se apodera de mí y me veo obligado a coger una botella de agua.
Ya de nuevo mirando a través de la ventana, los charcos son verdaderos ríos que buscan su desembocadura en las alcantarillas.
La lluvia es más intensa con cada trago que doy. El agua que gana mi cuerpo las nubes la vacian.
Una botella, un viaje a la cocina; otra botella, otro viaje…
La lluvia no cesa.
¿Debería parar de beber y aguantar la sed? ¿Debería seguir bebiendo para que la sed desapareciera? ¿Y si saco la lengua por la ventana?
Me encantan los días de lluvia (pero eso sí, todo el mes diluviando como que no, que sin sol me moriría de la tristeza) y más cuando no tengo que trabajar y si cuadra en la tarde del domingo, mejor que mejor. Rebolearme en el sofá mientras veo una película de las malas malas en A3 o en la Cuatro…Mientras afuera llueve.Me relaja .Y tocarme las narices un rato y aburrirme soberanamente…
¡¡¡Que estoy cansá de vivir a contrarreloj !!! De hacer camas y camas sin parar!!!! Aggggggggg
Saludos Nau!!!
Besos para usted, doña Cristi.