guerra

Libertad duradera, dijo. Un mundo más seguro, siguió. Y así le luce el pelo al mundo: el otro día fueron 6 soldados en el Líbano y hoy 7 turistas en Yemen. El terrorismo islámico no entiende de fronteras, pero sí entiende de invasiones y de robo de recursos naturales (principalmente petróleo), que son los principales motivos del odio a Occidente.

Londres está patas arriba con la mierda del terrorismo, pero gracias, George, no te preocupes, que los problemas del mundo lo ibas a solucionar tú cargándote a Sadam y bombardeando a civiles en Afganistán.