cadena ser carlos llamas Pasó el verano, estuviste en la presentación de la programación de la Cadena SER, te pude escuchar como hacía cada noche, hasta que de repente me encontré con José Antonio Marcos. Me sorprendió, me extrañó pensar que después del verano ibas a tener vacaciones justamente cuando todos comienzan la nueva temporada.

Estamos en febrero, y sigo sin saber de tí. Escucho tu programa, sigue siendo tuyo. Tu manera de ver la actualidad, tus tertulias de las 23.00, tu manera de ser… etc. Cuando alguien se tira como yo, tantos años escuchándote pasas a ser un miembro de la familia, alguien con quién puedo trabajar. Escribir y leer escuchándote era genial, y espero poder volver a hacerlo.

No quiero pensar que estás muy malito, aunque los comentarios que he leído por ahí no me han ayudado precisamente a quitarme esa idea. Carlos, Don Carlos, Hora 25 de la Cadena SER y todos nosotros, tus oyentes, te seguimos esperando.

No nos dejes nunca, por favor. Ánimo y fuerza, aunque sé que la tienes.