valdano

Valdano en dos días tiene dos casas. Llegó un 6 de enero con una cestita naranja, y ahora le han comprado una parcela de por lo menos 1.5 metros cuadrados y se ha llevado a vivir a sus dos nuevos amigos: una zapatilla (que no era mía, todo sea dicho), y un hueso que es más grande que él.

Hoy ha ido de visita al veterinario, le han hecho una cartilla sanitaria además de ponerle dos vacunas: el tío vive tan bien que nada más ponérselas se ha echado un sueñecito en la mesa mientras el veterinario explicaba para qué servían.

Hoy sólo se ha cagado un par de veces, lo único que siempre han sido en el mismo sitio: en la puerta de mi dormitorio. A ver si la próxima vez voy a hacer yo lo mismo, Valdano…