tuning

Pensaba hablar del “No al tuning”… pero cada uno es libre de hacer lo que le de la gana, y de hacer el ridículo como mejor piense. Lo que para mí es innegable es que la gran mayoría de la gente que hace tunning conduce lamentablemente. O será la manía que les tengo. No soporto ver un coche con todas las lunas tintadas, luces de neón por dentro, luces por debajo del coche, la bola de discoteca esa en el espejo retrovisor, todos los cristales bajados y la música, habitualmente reggeaton, a todo trapo.

El perfil del que hace tuning también suele incluir varios detalles más: él es bajito, tiene un pelado tipo cenicero, collares de oro y va echado en asiento de tal manera que sólo se le ve la mano conduciendo. Por supuesto tienes que ir sin la parte de arriba de la camiseta, y tu novia tiene que ir con una viserita en el pelo, collares, y mascando chicle. Si va vestido de rosa chillón, mejor.

Lo conducir es lo de menos. La cosa es conseguir el carnet, comprarse un coche y convertirlo en una discoteca andante que además de molestar con la música molesta con la manera de conducir, no suelen utilizar los intermitentes, intentan hacer adelantamientos que no saben hacer… en definitiva, sobran en la carretera, y cuando se bajan del coche… mejor me callo.

Ea, ya lo he dicho.