
Quién sabe
Como si no tuviera mejores cosas que hacer, en los últimos días pasan por mi cabeza coches. No sé si es un mecanismo de defensa frente a la presión de este final de carrera, con los exámenes a 20 días vista y la tesis a punto de caramelo…, pero ciertamente me he hecho un asiduo de la página del Volkswagen Golf. Me siento fatal. Me dedico a configurar cochecitos con diferentes equipamientos, e intento no mirar el precio final.
Pero bueno, desearlo no es todo. Por mucho que vaya a Sevilla Wagen y les cuente esta historia romántica-rococó no me van a hacer caso. Me pedirán alrededor de 24.000€, dependiendo de lo que quiera. Qué fuerte. La cantidad de yogures que compraría yo con ese dinero. Hoy es imposible, mañana no lo sé, aunque quién sabe si entonces me da el siroco y quiero un perro, y unos cuantos de miles de euros que me ahorro.
Tendrá algo que ver Fernando Alonso con todo esto?. O tal vez el Papa? Por que Ratzinger también quería uno, y lo tuvo. Qué pillín. Ya me quedo más tranquilo. No sé qué pasará mañana… O sí, para qué nos vamos a engañar; seguiré estudiando…





Publicado el 05-05-2005 |
Archivado en
Soy Pablo Garcés (San Fernando, 1981) y escribo este blog que visitas y 

Asi a lo tonto a lo tonto, te comente en uno de los archivos de abril, asi q no creo q te enterases mucho…pos eso, q llevaba tiempo buscando un blog semejante al mio, y lo he ecnontrado, te enlazo, y te dejo mi dire pa ke lo consideres.
Intenta lo de la historia romantica, por probar q no quede… AH! y si funciona me avisas y me recomiendas el concesionario
(felicidades por el blog)
El tema del coche es interesante, yo creo que todos nos planteamos algún día cual nos quedaria bien…pfff, pero cuando nos pegamos el golpe contra el suelo nos damos cuenta de q nos kedaria bien cualkiera, pero ay demasiada necesidad de yogures…