cactus

El sábado pasado, entre las muchas cosas que hay en IKEA, me fascinó un cactus, que desde entonces, me acompaña aquí, en esta mesa donde estudio y trabajo. A pesar de que vienen unas instrucciones muy concretas para cuidarlo, me decidí a navegar, a ver qué consejos me daban. Ciertamente ya había oído antes que este tipo de plantas tenía ciertas propiedades, aunque no podía imaginarme que los cactus dieran tanto juego.


cactus

1. En esta página me he enterado de que tengo que hablarle. Por que como me protege, tengo que agradecérselo, aunque sea mentalmente. La cosa es comunicarme con él.

2. ¿De qué me protege?. Existe la leyenda urbana desde hace muchos años de que los cactus absorben las radiaciones que son perjudiciales para nosotros. Los especializados en este loable gesto son: los Cereus Peruvianus, Myrtillocactus Geometrizans, Pilosocereus Azureus, Marginatocereus Marginatus, Polaskia Chichipe, y Pachycereus Pringlei, entre otros.

Años atrás, en el diario El País, se compraron una docena de Cereus que fueron colocados en sitios diversos en la redacción, un lugar con gran densidad de ordenadores, impresoras y monitores. Al cabo de más de un año habían sobrevivido tan sólo tres. Curiosamente, estos cactus eran los que estaban situados entre varias pantallas y vivían rodeados de ondas magnéticas.

Y es que, según diversos estudios se ha demostrado que algunos cactus pueden corregir las alteraciones causadas por las radiaciones electromagnéticas que producen muchos electrodomésticos, como, por ejemplo, los televisores y ordenadores personales.

3. He aprendido algunos consejos básicos para su cuidado. Debe darle la luz, incluso rotando cada cierto tiempo el cactus para que se desarrolle uniformemente, y debo regarlo cuando esté la tierra seca, o, por lo general, una vez por semana en verano, y cada quince días en invierno.

En definitiva, compré este Cereus Peruvianus sin saber cómo se llamaba, qué podía hacer por mí, y sin la más mínima intención de hablarle. Ahora todo ha cambiado, espero que sepa disculparme…