
Primer Aniversario del 11 de Marzo : Ecos Eternos

Hoy es un día aún más duro para todos aquellos que perdieron un ser querido en el Atentado Terrorista de Madrid, el pasado 11 de Marzo de 2004. Es el día en el que toda España volverá a demostrar que estamos con ellos, que todos íbamos en ese tren.
No sé hasta qué punto algún períodico ha hecho bien en comercializar DVDs con “material inédito”, como si de un concierto de una Estrella de Rock se tratara. Ese mismo períodico sigue apuntando teorías insufribles para la mayoría de los españoles. La cruda realidad es bien diferente: el 11 de Marzo fue elegido, tal y como informó la Fiscal del 11-M y fuentes de la investigación por haber 911 días de diferencia con el 11-S (911 es el teléfono de emergencia en USA, y es como ellos interpretan la fecha, 11/9 en nuestro país).
Luz Casal, tiene, en su último disco, una canción llamada Ecos Eternos. No en vano, ella perdió a un ser querido en el atentado. La letra está dirigida a esa persona, y es desgarradora.
“Te fuiste una mañana de invierno, subiste en ese tren, e hicieron de mi vida un infierno”.
“Y los besos que entregué te los llevastes demasiados lejos: Y me despierto en un vagón, ya me he pasado de estación; no me preguntes que hago aquí, en las entrañas de Madrid… puede que exista una razón, que me robara el corazón”.
“Mil noches y una más tratando de escapar de un mal sueño, oyendo en soledad el llanto de los ecos eternos”.
En paz descansen.





Publicado el 11-03-2005 |
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Soy Pablo Garcés (San Fernando, 1981) y escribo este blog que visitas y 

yo creo que en ese tren si ibamos todos, aunque solo lo pagaran unos pocos, porqeue aunque yo no me vi afectada y ningun familiar ni conocido;si es verdad que siento y lloro por la inquietud, impotencia, dolor de no poder hacer nada y el deseo de hacerlo, si pudiese hacer algo por los familiares, afectados,o simplemente por alguien; no duden en decirlo nosotros en concreto yo are todo lo posible por hacer todo lo que pueda y mas en ayudarles. un beso,un eco.
Yo casi pierdo a mi mejor amiga en esos trenes, ahora ya puede llevar su vida con cierta normalidad, ha recuperado la mobilidad de su brazo y ha vuelto a sonreir. Pero hay noches que, seguramente como mucha gente afectada, no consigo luchar contra las lágrimas que provoca la impotencia, el dolor, lágrimas por no poder haber evitado esa catástrofe. Esos periódicos y políticos que mencionan ese fatidico día con tanta ligereza parecen haber olvidado que están hablando de dolor en su estado más puro, de una ciudad rota y miles de vidas que no volverán a ser lo mismo. Comercializan con esa imagen de los trenes sin querer darse cuenta que al verlas se nos cae el alma a suelo, que el odio vuelve a brotar y las heridas. Por último quisiera añadir que ningun medio de comunicación tuvo el valor de denunciar el acoso que sufrieron las victimas los dias anteriores y posteriores al aiversario, fueron presionados por el mero hecho de no querer publicar sus desgracias o pregonarlas en las televisiones de todo el país.