atentado terrorista madrid 11 marzo

En la semana que va a cumplirse el primer aniversario de la Masacre Terrorista del 11 de Marzo en Madrid, Telecinco ha emitido un reportaje titulado 72 horas, del 11M al 14M, que me ha hecho revivir, como a tantos otros, las sensaciones que esos días nos dejaron: Dolor, rabia e impotencia.

El reportaje no se ha centrado tanto en el drama de cada una de las familias y amigos de las víctimas que viajaban en los trenes, sino en la manera en que se informó durante esas 72 horas. Todas las partes hablan de manipulación, la izquierda y la derecha española. Una lamentable coincidencia.


Soy fiel oyente de la Cadena SER desde que tengo uso de razón. Era y es la única emisora de tendencia progresista. Durante esos días me mantuvo informado de todo lo que estaba sucediendo, ya que siguieron las pistas y fuentes correctas. El Partido Popular y sus medios afines siempre han hablado de manipulación informativa y mentiras, como en el caso de los terroristas suicidas. Como bien indició García Ferreras, Director de los Servicios Informativos de la Cadena SER durante esos momentos, no deja de ser un error minúsculo dentro de una ristra de verdades que el gobierno negaba. Los que mintieron pidiendo explicaciones a los que dijeron la verdad, el mundo al revés.

Pero esos medios que hablan de manipulación informativa por parte de la SER siguen barajando la posibilidad de la trama de “los asturianos relacionados con ETA, la de los autores materiales en gran parte vinculados a Marruecos, y la de Al Qaeda”. ¿Qué cara pondrán sus lectores ante semejantes atropellos?. Es un insulto a su inteligencia?.

He ido tomando notas de lo que me resultaba más llamativo reportaje de Telecinco. En él tienen cabida todas las opiniones y todos los protagonistas de esas 72 horas, que terminaron con José Luis Rodríguez Zapatero como Presidente del Gobierno.

Acebes: “Contamos todo y todo en tiempo real”

Rubalcaba: “No se creó un Gabinete de Crisis, se creó un Gabinete Electoral para ver cómo se informaba y de qué se informaba. No estaba el responsable del Centro Nacional de Inteligencia, y en su lugar estaba el Responsable de Comunicaciones del Gobierno”.

Jesus Ceberio: “Saqué en portada en primer lugar que el atentado era obra de ETA por que el Presidente del Gobierno me llamó para confirmarmelo: “Ten la certeza de que ha sido ETA”. En ese momento lo último que podía pensar es que me estaba ocultando información, pero me equivoqué“.

Pedro J. Ramírez: Aznar me llamó y me comentó dos cosas. Primero, “estamos seguros de que es ETA” y segundo, “Tenemos pruebas de que lo de Otegui forma parte de una maniobra de intoxicación“.

Corresponsales y Agencias: “Se nos llamó para decirnos lo que debíamos publicar, que la autoría del atentado era de ETA, a lo que respondimos con un comunicado ya que no nos pareció correcto que nadie pensara por nosotros“.

Josu Jon Imaz: ¿Por qué el Gobierno se cree todo lo que dice ETA menos esto?

Rubalcaba: El gobierno se encontró con pruebas inequívocas que relacionaban el atentado con el modus operandi del que tuvo lugar en Bali, incluso con un teléfono móvil de la misma marca. Parece que preferían seguir ocultando la verdad, y algunas voces apuntan que en el PP se decía: “Todo lo más que puede pasar es que el Lunes tengamos que cesar al Ministro de Interior”. El 13m seguían mintiendo, ya que habiendo detenido a extranjeros vinculados al atentado, seguían culpando a ETA” “No debemos descartar nada”, comentó Acebes en su rueda de prensa.

Acebes: “Tiramos a ver qué pasaba”, la tésis de los islámicos aún no estaba clara y lo más evidente era la que apuntaba a ETA. Ningún atentado ha tenido tan rapida información para los ciudadanos como el 11-m” (13M por la tarde).

Urdaci: “300.000 sms salieron de la maquinaria socialista. Qué decían y a quién se dirigían?

Pedro J. Ramírez: “Debe haber sanción penal para esas manifestaciones”

Rajoy: (TVE, día de reflexión). “La manifestación es ilegal e ilegítima”.

Los Manifestantes: “No es ilegal la voz del pueblo

Ansón: “Es mentira, España no participó en la guerra de Iraq, mandamos un buque de medicinas y llegó tarde”. “No pegamos un solo tiro”.

Gallardón:Algo debimos hacer mal cuando el resultado electoral no fue bueno y no obtuvimos mayoría para gobernar”.

11 de marzo atentado madrid

Quiero terminar este artículo haciendo referencia al magnífico artículo de Daniel Gavela, “Enrededados en los Bigotes de Dalí”; no es la primera vez que lo hago, ni tampoco será la última.

    “Desde las primeras horas del día 11-M, Aznar se había procurado un buen escudo mediático para prolongar la sombra de ETA hasta donde fuera posible, pero cuando la noche del 12 de marzo acudió a situarse detrás de la pancarta que él había dictado para la manifestación que él solo había convocado, se encontró desnudo en medio de la multitud. Son muchos los dirigentes del PP y de otros partidos que han confesado que ese día descubrieron que el vuelco electoral estaba en camino. Su control mediático se había impuesto en todas las crisis anteriores, pero esta vez, por la magnitud de la tragedia, el partido no se jugaba en el campo de la opinión sino en el de la información. Y fueron las noticias, y no la opinión publicada, las que desnudaron al Gobierno. Las noticias y la opinión que a partir de ellas cada ciudadano se formó en el momento de ejercer libremente su derecho al voto.
    El comportamiento de los medios afines al PP y su fracaso en el manejo de la opinión pública ha merecido la atención de Umberto Eco, quien vio confirmada en España su teoría sobre la guerrilla semiológica. Especulaba Eco en 1973 sobre la capacidad del público para leer los mensajes de la televisión de forma independiente a su literalidad. “Es lo que sucedió en España”, sostiene el escritor italiano. “Los mensajes gubernamentales decían, ‘creednos, es ETA’, pero precisamente por la insistencia y la perentoriedad de los mensajes, la mayor parte de los ciudadanos sospecharon que podía ser Al Qaeda”. De nada sirve en casos como éste controlar los medios, porque el efecto guerrilla semiológica no actúa sobre el emispr, sino sobre el receptor, auxiliado en esta ocasión por los SMS y la comunicación en red.
    Por todo ello la cuestión periodística relevante en relación con el 11-M no es preguntarse por lo que la SER hizo, junto a un contado número de periódicos españoles, lo relevante es lo que otros medios hicieron y lo que silenciaron. Resulta difícil de creer que redacciones tan potentes como las que existen en Madrid no descubrieran lo que de verdad estaba pasando, a nada que se interesaran por investigar la identidad de los asesinos“.