Joaquin Sabina, 56 Febreros
15 de Febrero, 2005 | CategorÃa: Música | 4 comentarios

Joaquin Sabina cumplió el dÃa 12 de Febrero 56 añitos. La web que creé y mantengo dedicada a él acaba de ser remozada, para festejar en cierto modo esta fecha. Uno de los textos que mejor refleja la obra de Joaquin Sabina, es “Curándome en Salud”.
“A los catorce [parece que fue ayer] el Rey Melchor se lo hizo bien conmigo y me trajo, por fin, una guitarra. Aquel adolescente ensimismado que era yo, con granos y complejos, en lugar de empollar fÃsica y quÃmica, mataba las horas rimando, en un cuaderno a rayas, versos llenos de odio contra el mundo y los espejos. El mundo, lejos de sentirse aludido, seguÃa girando [que es lo suyo], desdeñoso, sin importarle un carajo mi existencia. Y los espejos, cabrones, en vez de consolarme con mentiras más o menos piadosas, me sostenÃan cruelmente la mirada.
VivÃa en un sitio que se llamaba Úbeda. Algunas noches, mientras mis padres dormÃan, me daban las diez y las once y las doce y la una practicando con sordina, en mi flamante guitarra, los acordes de Blanca y radiante va la novia, o iniciándome en el furtivo y noble arte de la masturbación, o suspirando por mi vecina, una rubia de bote que suspiraba por un idiota moreno que tenÃa una bici de carreras y jugaba al baloncesto. Sólo se me ocurrÃan tres maneras de atraer su atención: triunfar en el toreo, atracar un banco o suicidarme. Lo malo es que las tres exigÃan una sobredosis de valor que yo [¡ay de mÃ!] no poseÃa. Yo poseÃa mi cuaderno a rayas cada vez más lleno de ripios contra el mundo, mi guitarra, cada vez más desafinada… Y un plano del paraÃso, que resultó ser falso. Y la vida, previsible y anodina, como una tarde de lluvia en blanco y negro.
Pero en la pantalla del Ideal Cinema, cuando no daban una de romanos, el viento golfo de Manhattan le subÃa la falda a Marilyn y era domingo, y no habÃa clase, y los niños de provincias soñábamos despiertos y en technicolor con pájaros que volaban y se comÃan el mundo. Y el mundo que querÃa comerse los pájaros que anidaban en mi cabeza… pongamos que se llamaba Madrid.
Asà que un dÃa me subÃ, sin billete de vuelta, al vagón de tercera de uno de aquellos sucios trenes que iban hacia el Norte, me apeé en la estación de Atocha y aprendà que las malas compañÃas no son tan malas y que se puede crecer al revés de los adultos; y supe, al fin, a qué saben los aplausos y los besos y el alcohol y la resaca y el humo y la ceniza, y lo que queda después de los aplausos y los besos y el alcohol y la resaca y el humo y la ceniza. Tal vez por eso mis canciones quieren ser un mapamundi del deseo, un inventario de la duda, siete crisantemos con espinas.
Y cuando las cartas vienen malas y amenaza tormenta y los dioses se ponen intratables y los hoteles no son dulces y todas las calles se llaman MelancolÃa, todavÃa fantaseo con debutar sin picadores o con desvalijar sucursales de Banesto o con probar mi suerte a la ruleta rusa, pero ahora, en lugar de tirarme en Las Ventas de espontáneo, o de escribirle una carta póstuma a Garzón, o de ahorrar para una Smith & Wesson del Especial, escribo en technicolor la canción de las noches perdidas, para vengarme de tantas tardes de lluvia en blanco y negro, de tantos hombres de traje gris, de tantas rubias de bote que se van con idiotas morenos que juegan al baloncesto, de tantas bocas adorables que nunca fueron mÃas, que nunca serán mÃas.
Aquellos granos trajeron estas cicatrices y aquellos Mihuras que nunca toreé me cosieron a cornadas el alma. Pero no me quejo; tengo amigos y memoria y risas y trenes y bares y una salud de hierro y un puñado de canciones recién salidas del horno que me tienen [dejadme que os lo cuente] orgulloso como un padre primerizo que babea. Y, de cuando en cuando, una rubia de bote me tira un beso, desde el público, aprovechando un despiste de su novio; ese idiota moreno que juega al baloncesto.
¿Que a que viene todo esto? Pues a que anochece y está lloviendo y los periódicos hablan de elecciones y yo no sabÃa como hablaros de esta boca que es, desde ahora y para siempre, más vuestra ya que mÃa.”
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No me queda mas que felicitarlo por su cumpleaños (felicidades!).. y que siga cumpliendo muchisimos mas..
y..“Curándome en Salud” es uno de mis text preferidos..
salu2!!
Si su Majestad Sabina cumple años, se le felicita. Por lo que ha vivido, por lo que ha bebido y tb por lo que le falta. Anda tron, haznos otros cientos de poesÃas musitadas para darnos la vida.
Y próximamente habrá novedades, en pocos dias haré un post especial sobre ello.
Estas son las nochechitas que cantaban las gitanos antes de irse a dormir.
A los joaquinitos, borrachitos, bien vividos y mal pagados.
Que se duerma ese infeliz, que no mira que ya anochecio, que hasta las putas ya se fueron a dormir, los bares cerraron y mi hermana ya se caso.
Y que carajo….
Asi que feliz cumpleaños Joaquinito. Y salud hermanito. Ya te invitare una tutumita de chicha cuando llegues. Para que despues no quieras irte de Bolivia.