despensa

Aquí está la despensa, de la que un día os hablé. (Y la misma que en Julio daba miedo).

Se compró una cajonera blanca y un carrito verdulero de esos donde se meten mil trapos, repuestos de escobas, fregonas, y las toallitas limpiadoras esas que me encantan aunque luego nunca utilizo: para la cocina, para el microondas, para el cuarto de baño, para el ordenador, para los cristales… bah, como el trapo de toda la vida nada de nada.

Pero lo importante es la luz. Esto estaba ordenado pero es cierto que no se veía un mojón a partir de determinadas horas de la tarde. Mi primo dijo “aquí podemos poner luz”. Como la despensa no tenía enchufe, sacamos un cable desde un enchufe cercano y se conectó directamente a la luz de neón. Esa luz la compré en Leroy Merlín (que espero que algún día me den un bono por hacerles publicidad), por unos 16€, y trae interruptor además de enchufe para conectar directamente a la red.

El resultado ahí queda. Hágase la luz. Gracias primo, un trabajo impecable.