Ahí vemos a Valdano dándolo todo para coger sus limones…
La verdad es que cuando estoy haciendo algo y el angelito no me deja en paz, que suele ser habitual… le pongo un limón en algún sitio donde no puede llegar, y ahí se tira un rato enorme hasta que se aburre y me viene con su cara de ¿no me vas a ayudar?.
Cartas desde el Andamio es la historia de esta casa en la que vivo. Mis primeras andanzas con los bancos, la primera vez que corté el césped, y... mi romance con la hormigonera. Junto con Tito Jose hice mil reformas de la que seguro podéis sacar algo de provecho. Sea usted bienvenido. Leer más...