
Sí, la metí. La verdad es que es una gozada tener esa mesa de centro en el salón, donde comer por la noche y donde hacer todas las cosas típicas que se hacen con las mesas de centro
Mirando el salón ahora y comparándolo con cómo estaba de desangelado el pobrecito mío el año pasado…
Los huecos de abajo vienen muy bien para poner libros, revistas… los muebles de IKEA de verdad que me tienen enamorado.


