El olivo me encanta. Compré abono para echarle, aunque tiene una pinta estupenda. De todas formas, y tal y como hicimos con el limonero, hemos decidido cortarle las ramas más bajas para sanearlo. Ámbos árboles dan una sombra espléndida. Me gusta, cuando estoy regando, mojarlos y luego escuchar como cae el agua… parece que está lloviendo… y yo soy un fanático de la lluvia.
Siguiendo al tema, que me voy por las ramas, nunca mejor dicho, al lado del olivo hay una fuente, para mí inservible y que el dueño anterior (la vivienda es del 2001) la tenía bien fijada al suelo. Mi tío y yo nos hemos tirado casi media hora pegando martillazos al cemento de la base para poder quitarla, y es que hemos decidido que en ese hueco de aquí haremos un “sombrajo”, cuatro pilares con vigas para aparcar el coche, caben dos en batería, y así el frontal de la casa queda liberado.
Os doy los detalles el próximo día.
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