
Ésta habitación que véis va a cambiar y mucho.
Hace tiempo un vecino nos contó a Tito Jose y a mí mientras hacíamos una de nuestras chapuzas… que el anterior dueño de mi casa se la compró a un campero, y le dijo que la casa tenía 550 metros de parcela… por lo visto el señor al que se la compré le creyó firmemente… pero cuando lo comprobó vio que eran 506 metros, ni uno más ni uno menos. Me has engañado, le dijo. Oh, es verdad, dijo el otro.
Al final para arreglarlo dijo… ni pa tí ni pa mí, te hago un cuarto grande atrás porque dinero no te voy a dar. Y por tanto… en esta misteriosa historia de compadreo surge este cuarto de atrás que ha sido cuarto de herramientas, dormitorio de Valdano, trastero hasta que hicimos el profesional, y hasta hoy mismo cuarto de invitados en el que ningún invitado ha dormido, por cierto, porque realmente desde que hice la obra de la cocina tengo allí el frigorífico antiguo (que funciona) y mil cosas más. Es una habitación muy espaciosa y se me está ocurriendo algo…
Ahora, esto va a cambiar y mucho…


