casa, cesped

A finales de 2009 os sugerí que si teníais necesidad de esconderos por algún motivo en algún lugar, que utilizaráis mi jardín. Ese rincón era intratable, como todo el lateral de la zona de la casa del perro. Estaba verdaderamente intransitable.

Llegó la hora de quitar el césped, aunque antes ya lo había hecho Tito Jose. Ciertamente me daba vergüenza traer a amigos a casa porque debido a la carga de trabajo que tengo me era imposible dedicarle tiempo al césped y en primavera y verano crecía a un ritmo tremendo.

Desde hace unas semanas todo cambió, y cuando voy al trastero o podo las plantas de esa zona me da gusto ver la vista que hay ahora. Trabajo ha costado.


casa, cesped

casa, cesped

casa, cesped

casa, cesped