08 de Marzo, 2008 | Sección: La cocina |
Si en algo coincidieron los dos albañiles a los que pedí presupuesto era en que la persiana había que cambiarla. Me recomendaban ponerla de las modernas de aluminio o PVC. Cuando estuviera todo alicatado, decían, el tambor se iba a ver feo, la madera antigua comparado con todo lo nuevo que se iba a poner.
Tenían razón, así que había que quitar la persiana, y el hueco llenarlo con cargueros, al más puro estilo del que hicimos artesanalmente Tito Jose y yo en su momento.
06 de Marzo, 2008 | Sección: La cocina |
Si alguna vez véis que los albañiles hacen eso en el suelo el fin no es otro que el de nivelar la zona de trabajo.
En este caso sabéis que se está reformando la cocina, y para empezar a alicatar no hay que fiarse nunca de que el suelo está perfectamente nivelado, por lo que se colocan vigas de aluminio como las que véis, encima de ladrillos, y cuando está todo nivelado se pone cemento blanco o similar para que no se mueva.
Así ya tenemos el inicio de alicatado. Luego la última fila que suele colocarse es la primera, retirando las vigas de aluminio y los restos de cemento blanco. De esta forma nos aseguramos que el alicatado esté nivelado 100%, ¿quién sabe si el suelo no lo está y fastidiamos el resto del trabajo?
03 de Marzo, 2008 | Sección: La cocina |
Aquí fregaba yo. Una vez quitados los muebles de la cocina, el fregadero y los azulejos, salieron las tuberías, que feas, un rato, son.
Como el montador de la cocina tiene que estar en sintonía con los albañiles para indicar dónde necesita los enchufes, salidas de humos, etc, véis que hay un hueco a la izquierda de las tuberías.. y es que el montador pidió que se moviera todo para la izquierda, supongo que para optimizar de alguna manera el espacio o algo así.
01 de Marzo, 2008 | Sección: La cocina |
El primer día en el que vinieron los albañiles yo estaba trabajando y mi madre se quedó al tanto de ellos por si necesitaban algo y también al tanto de Valdano, que cómo no, quería ser albañil, o simplemente pejiga.
Cuando llegué a casa y entré en la cocina me quedé de piedra. Ese mismo día por la mañana me fui dejando los muebles puestos, y ya habían quitado todo, incluso azulejos.