tito jose haciendo mezcla

Siempre tuve, y sigo teniendo a mi tío por un ídolo. Inteligente como él solo, noble y con un arte inigualable. Cosas de la vida… tampoco he podido pasar mucho tiempo a su lado, por un motivo u otro, y afortunadamente, desde que tengo la casa, no para, no para y no para. Tiene unas copias de las llaves, y está todo el santo día allí metido trabajando. Él ha resanado la pared de la chimenea, el ha quitado el pozo del todo, el va a taparlo, el ha puesto las lozas del salón, él… él… todo. Yo también hago, que conste, pero su apoyo es fundamental.

Lo mejor son los ratos que pasamos juntos, como solucionamos el mundo en un momento. Es inigualable. Rojo como él solo, lector diario de El País y oyente de la Cadena SER, tiene su casa llena de libros y lo mejor, está impregnando la mía de su estilo tan particular de ver las cosas.

Para él yo soy “el largo”, y este es el primer homenaje que voy a rendirle.