Desde hace unas semanas todo cambió, y cuando voy al trastero o podo las plantas de esa zona me da gusto ver la vista que hay ahora. Trabajo ha costado.
Como podéis ver, los trabajos para hacer el nuevo aparcamiento y quitar el césped del lateral izquierdo de la casa estaban llegando a su fin.
Todo la diferencia de altura que había entre la acera de la casa y el aparcamiento se ha visto reducida a la nada, ya estáis viendo la cantidad de hormigón que han tenido que echar. Como os dije hace unos días, lo han nivelado de manera que salga el agua por el lateral del naranjo, donde todavía están las vigas de la antigua pérgola…
Ahí estaban, terminando el suelo del garaje, eso sí, levantando unos ladrillos para hacer una compuerta para la otra poza / fosa séptica que tiene la casa.
En algunas zonas los albañiles están rellenando con algo de tierrael aparcamiento antes de echar hormigón, ya que para conseguir la pendiente que quieren en algunos casos tendrían que echar casi 20 centímetros y eso es una auténtica barbaridad. El objetivo es que el agua que llega desde el garaje fluya con pendiente y desemboque en el naranjo.
Cartas desde el Andamio es la historia de esta casa en la que vivo. Mis primeras andanzas con los bancos, la primera vez que corté el césped, y... mi romance con la hormigonera. Junto con Tito Jose hice mil reformas de la que seguro podéis sacar algo de provecho. Sea usted bienvenido. Leer más...