Lo que vivía atrás
El primer día que vi la casa… vi algo más de lo que realmente estaba viendo. Me la imaginé sin tantas porquerías, y por supuesto, sin césped ni hierbas tan altas.

Así se quedó el pozo justamente antes de que lo tapáramos como se debe. Pozo ya quitado, todo barrido… y nada más. Hay algunas marcas de color diferente… por que ya algún día os comenté que había dos barbacoas chapuceras hechas además de un fregadero al lado de éstas, por eso se ve una tubería negra de desagüe.
Todo iba a ir fuera, y yo lo sabía. No os podía decir nada, por que enseñar LA FOTO DEL ANTES me daba un poco de vergüenza. Ahora digamos que… le queda trabajo, pero no es lo de antes, que ahí había de todo. Mucho, está claro, se lo llevaron en la limpieza que exigí previa a la compra. No tenía por qué limpiar las porquerías de nadie.
No sabéis los escombros que han salido de ahí, vaya tela.




Imagen: Este “césped” está a la entrada de la casa, a mano izquierda. Hacía parecer la parcela más pequeña por que había lugares por los que alcanzaba una altura de 20 centímetros por lo menos. Los árboles mantienen un estado de salud perfecto, el limonero tiene limones y el naranjo tiene un montón, aunque verdes. En cambio el césped al ser tan delicado está quemado.

















