
Hace unos años, allá por 2006, cuando compré la casa, si me asomaba a la puerta veía un muro de tela, un limonero que pedía a gritos una poda. Esta casa que ahora se llama Alpandeire por entonces se llamaba Mis dos amores.
Primero podamos el limonero, luego se construyó el nuevo muro. Tito Jose y yo hicimos el arriate allá por 2008, aunque pocos meses antes convertimos todo el césped que había en esa zona en aparcamiento, a base de hierro, hierro e hierro. Un aparcamiento renovado hace apenas un par de meses de manera definitiva, del mismo modo que la acera. Si a eso le sumamos la pintura color albero… el resultado es el que véis en la foto.
A ver si algún día deja de llover y se puede disfrutar en condiciones del jardín…




Genial… pues parece que ya está todo terminado, ahora a disfrutar. Por cierto, el color ese albero es el mismo que tengo en toda mi casa !!!
Ya queda muy poquito jefe, a disfrutarlo hasta que ya en 2011 algo se haga… pero ahora toca disfrutarla un tiempo, está claro. ¡Y que viva el color albero!
Chicu
a la verdad que esta quedando muy preciosa, los colores estan de madre ya falta muy poco para terminar eso dice uno pero siempre uno le pone algunos detalles adicionales, ahora te llamaremos “Diseñador Chicu”
un abrazzozoozozo
jeje, un beso guapetona.