Dado que con el nuevo aparcamiento la altura del hormigón ha subido de manera considerable, uno de los principales afectados fue el arriate de al lado de la puerta de entrada.
Se quedó prácticamente reducido a la nada, por lo que tuve que pedirle a los albañiles una solución, y la solución fue subir con ladrillos para posteriormente enfoscar. En la imagen véis el primer paso… todavía quedaba enfoscar, algo que para Tito Jose y por supuesto para mí es un mundo, pero que los albañiles lo hacen con los ojos prácticamente cerrados…





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