
En algunas zonas los albañiles están rellenando con algo de tierra el aparcamiento antes de echar hormigón, ya que para conseguir la pendiente que quieren en algunos casos tendrían que echar casi 20 centímetros y eso es una auténtica barbaridad. El objetivo es que el agua que llega desde el garaje fluya con pendiente y desemboque en el naranjo.




¿No separan el mallazo del terreno?
Esse hierro entonces desaparecerá en unos años.