
Sí, es momento de despedida… el limonero es víctima de algo que se avecina en la casa… y no sé si su última voluntad era aparecer en esta foto sin apenas ramas… pero es momento de darle las gracias principalmente por haber servido de fuente de vitaminas a Valdano, y por las mousse de limón… y demás.
Hasta siempre.




¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!
¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

¿¿¿Cómo has podido???
¡¡¡El limonerooooooooo!!!
¡¡¡Valdano se queda sin limones!!!
OMG!!!
Bueno, lamentablemente, su ubicación me hacía imposible mantenerlo ahí, pero en fin, tampoco quiero pensarlo más, ojalá se hubiera podido salvar de alguna manera, pero sus raíces eran más grandes que brazos de alguien de mediana edad…