
El cuarto de baño estaba prácticamente terminado a falta de que colocáramos la puerta. En principio iba a hacerlo un carpintero pero Tito Jose tuvo uno de esos arrebatos de “Esto no tiene que ser difícil”, y la montamos. El premarco que ya estaba colocado sirvió de base… y con el marco que trae la puerta cuando la compras… jugamos a base de trozos de madera con los que fuimos nivelando todo. Muchos clavos, mucha paciencia… y ahí estábamos. Ya veréis el resultado final, ya…





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