
Eso que véis es el salón de la casa. ¡Si! El mismo que hace tiempo os enseñé diciendo que había limpiado los sofás con amoníaco. Es el mismo… pero vacío.
Tito Jose echó la lechada un día que estaba en el trabajo y cuando llegué.. le hice una foto, aunque ya era consciente de que cuando la lechada se deja secar más de unas horas… cuesta muchísimo quitarla, sólo con fregona y agua caliente y espátula se puede quitar al 100%… y aún así luego hay que ir con el estropajo dando fuerte… vamos, una auténtica paliza.
He aprovechado para meter por dentro los cables del portero automático y algunos más… y próximamente cambiaré los enchufes, que no es complicado.
Ya os enseñaré todo limpio… o eso espero.




Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.