
Tito Jose preguntó tímidamente a los albañiles, en vista de lo sucedido con su primera fuente… si tenían que cargarse la tercera y última que hicimos. Los albañiles supongo que lo verían apurado y dijeron… “Creemos que podemos salvarla, haremos una mocheta en ese lateral, es poco, no hay problema”
Tito Jose respiró tranquilo, y seguro que su fuente también.




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