
Hace poco más de un año os enseñé cómo estaba la cocina antes de la lechada. La lechada es una masa cementosa, no necesariamente blanca, tapajuntas, que viene en bolsitas pequeñas y que mezclada con agua se aplica con una brocha como la que véis en la foto, remetiendo bien entre todas las juntas… y posteriormente se limpia todo.
La lechada corrige pequeños defectos y sobre todo, da más fuerza a los azulejos colocados.




Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.