
No hay nada más lindo en la vida que el progreso, y este rincón está progresando adecuadamente, aunque todavía le queda el remate final.
Poner la puerta no fue sencillo. Compramos espirros de cáncamo y colocamos unas gavillas en medio, para cuando remetiéramos con cemento se uniera de alguna manera al trastero. Un día me hice una foto con el marco de la puerta que no quiero reproducir aquí, y ese marco lo sujetamos a las gavillas con alambres y todo remetido con cemento y trozos de ladrillo. Poco a poco, hay que esperar a que seque todo para ir subiendo, y esperar aún más para colocar la puerta, que por cierto pesaba para sus castas, y tuvimos que colocarla entre cuatro personas y sudando la gota gorda.
El arriate… ha solucionado la porquería que generaba tener varias macetas en ese rincón.
Me da miedo recordar lo que era este rincón antes, y me gusta ver lo que llevábamos hecho hace justo dos años ahora.
Que viva el progreso. Ahora queda lo más sencillo, resanar el marco de cemento de la puerta y más adelante, cuando no haya más que hacer, si es que eso sucede algún día, pintar.



Chicu
estamos progresando el rincón esta cogiendo forma y se ve muy bonito
un besosss