
Recuerdo que el día que hice esta foto yo estaba haciéndome un arroz con pollo que olía que enamoraba. Tras haber estado toda la mañana trabajando, abrí una buena botella de vino y le puse a Tito Jose una copa y yo me tomé otra. Lo que sucede… es que los buenos vinos… a los cinco minutos de tomártelo te transportan a ese lugar maravilloso llamado “dos centímetros por encima del suelo“, y Tito Jose, que tiene bastante más aguante que yo a pesar de todo, dijo la primera tontería. “Tío, será por el vino, pero hazle una foto a eso, que parece una calzada romana“.
Yo, dejé de vigilar por un momento el arroz con pollo… y le hice una foto.
Ahí está Tito Jose, ahí está la calzada romana…



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