
Esto pasó en Mayo. Llevaba unos días escuchando unos ruidos raros en la casa del vecino. Un vecino al que le gustan mucho las aves. Palomas, gallinas… es un personaje curioso en todos los sentidos.
Pero ese día por la mañana, poco antes de que llegara Tito Jose, Valdano paraba de ladrar. Tanto ladrar que me despertó el mamón.
Cuando salí a ver qué pasaba me vi lo que estáis viendo ahora. Encima de mi jodido coche estaba un jodido pavo real, con todos sus jodidos colores.
Imaginaros la escena. Yo en calzoncillos, muerto de sueño, sabiendo que me quedaba un día entero con la hormigonera y viéndome semejante bicho ahí.
Valdano quería subirse al techo del coche, y el bicho hacía unos ruidos tremendos.
Al final, no me preguntéis como, pudo escaparse volando, y Tito Jose y yo hicimos visita al vecino para comentarle que la próxima vez que lo viéramos allí lo echaríamos al puchero.
No hemos vuelto a verlo por aquí. ¿Lo echaría su puchero?. ¿Lo mandaría a Waku Waku?. Ni idea, la cosa es que desde entonces Valdano no me despierta tan temprano.



Puedes enlazar este post desde tu blog usando el enlace de trackback.