adelfa arriate

Realmente estos días os he enseñado cómo en pocas horas un arriate pasa de ser una idea a una realidad. Cómo sólo hacen falta varios ladrillos rústicos, un poco de cemento, y la forma que uno le quiera dar para convertir algo normal en algo bonito.

Hay un toque final que es fundamental, y es el del estropajo.

Veréis cuando los albañiles hacen su trabajo que siempre llevan estropajos o foam. Y es que cuando se colocan los ladrillos y ya está todo secándose es conveniente pasarle suavemente un estropajo en movimientos circulares. El cemento pasará de de esta completamente liso a tener rugoso, que queda mucho mejor. En el acabado del arriate del olivo se ve claramente el efecto que se consigue.

En lafoto que véis, Tito Jose empieza a pasarle el estropajo por la parte que no se ve, y la parte frontal aún está en bruto…viéndose bastante más soso.

Y sí, ya acabo esta disertación sobre el estropajo y su importante función en la albañilería. :D