inspector

Domingo, 7.15 de la mañana. Llevo una semana tremenda de trabajo y los dos días libres que he tenido, en uno me he matado quitando el césped y preparando el terreno, y hoy vamos a empezar a hacer de esta zona una zona digna. El objetivo es levantar una plancha de hormigón de 10cm de grosor al que daremos vistosidad con chinos canteados. Ya iremos viendo cómo, pero señores, no puedo darle más detalles, la hormigonera ruge, Valdano está expectante, y Tito Jose me reclama al grito de “vamos, cojoooness”.