casa

Limpiar los sofás era algo que tenía pendiente y quería hacer. Me informé y mucha gente me recomendó hacerlo con agua y amoniáco, en la misma proporción. Un barreño con un medio litro de agua y medio litro de amoniáco. Cepillo, y a frotar, y luego dejar secar.

La verdad es que lo ha hecho y los sofás se han quedado impecables. Tenía miedo, porque lavar los sofás con un producto que en principio parece abrasivo era como un suicidio, pero qué va, el amoniáco sirve para un roto y para un descosío, así que si necesitas limpiar un sofá, una mancha del sofá o algo así, el mejor producto que puedes encontrar es el amoniáco.