dormitorio

Cuando uno se pone a podar, a podar y a podar yucas, pasa lo que pasa, que llenas una mesa de piedra entera, y aunque tengas guantes, tienes heridas hasta en el cielo de la boca.

Esta época es buena para podar las yucas, de hecho yo creo que cualquier época es buena para podar las yucas. Son las plantas más fuertes que jamás he visto. Todavía me acuerdo de aquella que intentando transplantar hace más de un año, se me cayó y se rompió por la mitad. Era pequeñita, de unos 70 centímetros. Me quedé con un tronco de madera en la mano, vamos, porque, por no tener no tenía ni raíces.

Pensé en lo que dice mi tío siempre, eso de “no lo tires que para algo servirá”, y la planté de nuevo, y ahí está, dando hojas, y hojas, y hojas. Es un ejemplo de como salen de las peores situaciones. ¿Os acordáis del caso Yukeitor?.

Podar las yucas hace que tengan más fuerza, ensanchen su tronco y crezcan más. El motivo es sencillo, la planta tiene la misma energía de siempre y muchas menos hojas a las que repartirla, por lo que… llega a final de mes mucho más desahogada.

En la foto, Valdano poniéndome caritas.