
La verdad es que no fue nada europeo el momento que véis. Ese momento “tengo que pintar los cables de blanco roto como la pared para que no se vean tanto” fue laborioso, delicado… con lo fácil que habría sido si lo vendieran ya en las tiendas.
Los cables de los altavoces del equipo de música directamente los cambié, los compré de ese color, cambié las conexiones y punto, ya podían tomar nota los que hacen los cables de euroconector… y hacerlos en otros colores.
Por cierto, mi madre me recomendó haberlo pintado sobre papel albal (o papel de aluminio, como le llaméis), ya que yo lo hice sobre papel de instrucciones de IKEA de montar muebles, y normal, luego el papelito se queda pegado al cable y tampoco queda europeo, hay que quitarle los restos. Para eso me tiré media hora.
Así que ya véis, ahí me tiré en total una horita pintando el cable HDMI de la Playstation, un euronector del equipo de música a la TV, el cable de alimentación de la TV… pero en fin, el resultado es lo que cuenta.




si,es lo que tenemos las madres
decimos las cosas queriendo ayudar,y los zagales nos mirais desde arriba,
y luego,pues na,a quitar papelitos