pilistra

Ya creo que he dicho alguna vez el (jodido) cariño que tengo a la pilistra de la casa. Es una planta muy alegre, aunque también, desde mi humilde punto de vista, muy sensible.

Y es que he estado leyendo consejos de cuidado de la pilistra, y el principal, el que aparecía en todas las páginas… era que sufre mucho en los ambientes secos, por lo cual hay que pulverizar agua sobre sus hojas además de regalarla, y evitar que esté en sitios con calefacción, etc.

Total, que este verano la pobrecita mía llegó un momento en que estaba perdiendo hojas y yo me preocupé un poco (tirando a bastante). Pensé que en el cuarto de atrás tendría esa mezcla perfecta de ambiente fresco e iluminado.

Allí la estoy regando, le pulverizo y limpio las hojas… y así está, mejorando a pasos agigantados. Eso es un verde sano, el verde que antes tenía era bastante triste.

Pobrecita ella. No te preocupes, pili, ya sabes que cuando esté listo el cuarto del ordenador, vendrás para acá de nuevo. Paciencia y que te mejores, campeona.